De acuerdo con la definición dada por el organismo competente
de la Unión Europea (ILSI, International Life Science Institute,
Bruselas 1998) los PROBIOTICOS son:
Microorganismos vivos que cuando son ingeridos en cantidades
suficientes, tienen efectos beneficiosos sobre la salud, lo que va
más allá de los efectos nutricionales convencionales".
Afectan beneficiosamente a una o varias funciones del organismo
Proporcionan un mejor estado de salud y bienestar y / o reducen el
riesgo de enfermedad
Pueden ser funcionales para la población en general o para grupos
particulares de la misma.
La utilidad de los probióticos se remonta a
miles de años.
De hecho, la habilidad de las bacterias beneficiosas en
transformar leche en productos de mayor atractivo dietético fue
grabado hace 6.000 años atrás en tablas Sumerias describiendo la
fabricación del queso.
A lo largo de la historia, la comida se ha usado como medicamento
y nutrición.
El médico griego Hipócrates dijo, "Permita que la comida sea su
medicina y la medicina su comida."
Los productos a base de leche transformados por el lacto bacilo
son fácilmente digeribles y permanece comestibles durante mayor
periodo de tiempo, mejora el apetito y son de gran utilidad para
el tratamiento de la disentería, úlcera, diarrea y los
innumerables desordenes de características similares.
En 1908, Elie Metchnikoff, un Premio Nóbel que trabajaba en el
Instituto Pasteur, observó que Bulgaria tenía un número increíble
de personas que vivían más de 100 años.
Este país balcánico no era uno de los países avanzados de Europa y
simplemente había surgido de ser una región mal administrada del
Imperio Turco, intuyendo que la medicina moderna no era motivo de
la longevidad avanzada, encontró que los búlgaros se alimentaban
de grandes cantidades de verduras cultivadas en forma casera y
mucho yogur.
Las verduras no parecían ser un factor probable de longevidad, así
que se inclinó por el yogur.
Luis Pasteur había descubierto el mecanismo que producía la
fermentación láctica y estableció que una manera de impedir la
fermentación láctica se logra mediante el calentamiento de la
leche lo suficiente para matar las bacterias que producían el
fermento.
Dicho proceso que impide el deterioro de la leche y
consecuentemente promueve el cuidado de la salud se conoce como
PASTEURIZACION.
Un discípulo del Instituto Pasteur descubrió cualidades
beneficiosas para la salud en la fermentación de la leche según
los microorganismos que producen dicho fermento.
El trabajo de Metchnikoff fue la primera prueba de la habilidad de
lacto bacilo de transformar lactosa en el ácido láctico, y que
dicha acidez mantendría un ambiente hostil para las bacterias
patógenas. Esta teoría demostró ser correcta y muchos organismos
generadores de enfermedades peligrosos no se desarrollan o mueren
en leche que contiene el lacto bacilo.
Metchnikoff se volvió un firme defensor del concepto que la dieta
puede proteger el cuerpo de la invasión de patógenos y en
consecuencia mejorar y prolongar la calidad de vida.
El mundo bajo el síndrome del estrés, las drogas prescriptivas
(los antibióticos que disminuyen la incidencia de enfermedad y la
muerte debido a infecciones pero alteran el balance de la flora
intestinal), el suministro de comidas contaminadas debido a las
drogas no prescriptivas (polución, químicos, pesticidas etc.)
además de la contaminación bacteriológica (salmonella o
listeriosis), los cambios en la dieta e incluso el proceso normal
de envejecimiento alteran drásticamente el ambiente intestinal
produciendo una perdida de bacterias beneficiosas causando graves
problemas digestivos que se manifiestan en diarrea, constipación,
flatulencias e indigestión.
No debemos olvidar que nos encontramos diariamente con organismos
que no son simplemente hostiles sino que nos extremadamente
peligrosos y en muchos casos hasta mortales.
Sin embargo, las bacterias beneficiosas, conocidas como
probióticos, nos ayudan a protegernos de la invasión de
enfermedades causadas por microorganismos, defienden el cuerpo
contra los agentes patógenos, hongos perjudiciales y virus. Lo
importante es que el sistema inmune del cuerpo permanezca fuerte y
como consecuencia de esa fortaleza inmunológica los residentes
patógenos guarden un perfil extremadamente bajo.
Para entender porque los probióticos son beneficiosos, es
importante conocer lo que está sucediendo en nuestro cuerpo. La
mayoría de las personas desconocen que convivimos con 400 especies
distintas de micro organismos en nuestro tracto intestinal con un
peso aproximado de 1.600 gramos.
La comida y el agua consumidas diariamente contienen grandes
cantidades de estos microorganismos insanos cuya mayoría se
excreta con la materia fecal.
El estómago debido a una barrera ácida formidable que minimiza su
supervivencia contiene pequeñas cantidades de estos
microorganismos, sin embargo, como la comida viaja a través del
tracto intestinal, el número y la variedades de los
microorganismos se incrementa.
El intestino grueso que incluye el colon, aloja el surtido más
variado el mayor número de estos microorganismos.
Una estructura social compleja existe entre estos microorganismos
siendo importante saber cómo favorecer eficazmente el crecimiento
de bacterias beneficiosas y simultáneamente minimizando la
proliferación de las hostiles..

Estas bacterias beneficiosas denominadas bacterias lácticas
debido a su habilidad de transformar azúcar en ácido láctico son
sumamente útiles y abundantes en la naturaleza.
Su capacidad de sobrevivir a través del tracto gastrointestinal
a pesar de la acidez gástrica y la toxicidad de la bilis es
fundamental para poder ofrecer cualquier beneficio biológico a
nuestro cuerpo.
Ellas están presentes en la piel, la boca, el sistema digestivo y
la mucosa vaginal, donde realizan numerosas y indispensables
funciones para proteger a nuestros órganos contra las bacterias
patógenas.
Cuando las bacterias beneficiosas transforman lactosa en ácido
láctico, este funciona como un antiséptico del sistema digestivo y
a su vez facilita la absorción del calcio y fósforo contenido en
la leche.
El aumento de la población bacteriana incrementa la producción de
vitamina B6 potenciando y fortaleciendo el sistema inmunológico.
Al mismo tiempo minimizan la proliferación de agentes patógenos
peligrosos responsables de graves enfermedades seguidas de muerte
compitiendo por alojamiento o espacio físico en las paredes
intestinales.
Los microorganismos no amigables existen en muchas variedades:
Hostiles (causantes directos de enfermedades). Encubiertos
(beneficioso o neutrales bajo ciertas condiciones pero capaz de
ponerse hostil extendiéndose y creciendo en forma descontrolada).
Los microorganismos encubiertos pueden proliferar creando una
infección o acelerar una enfermedad en combinación con los
microorganismos hostiles.
Un buen ejemplo de microorganismo encubierto es la levadura o
Candida albicans. Normalmente, los organismos de levadura
comprenden 10 por ciento de los 1.600 gramos de microorganismos en
nuestro tracto intestinal. Cuando se ha roto el delicado
equilibrio de microorganismos amistosos, como Lactobacillus
acidophilus y Bifidobacterium bifidum la levadura prolifera
rápidamente.
Este crecimiento agresivo y desenfrenado permite la transformación
de la levadura en un hongo patogénico que dispara variada
sintomatología relacionada con la salud.
Otro microorganismo encubierto es Bacillus cereus, una bacteria de
la tierra que puede causar náusea, calambres abdominales y
diarrea. Se encuentra en cereales, hierbas y comidas secas, es
indemne a menos que sus esporas le permitan multiplicarse en forma
incontrolable.