Piernas
Es importante aclarar que entre la salud y la
estética no debe existir una línea que las separe, debiendo, ser
complementarias. En lo que coinciden es en una sola idea:
la satisfacción que proporcionan a la mujer.
Quien ve una par de
piernas bonitas rara vez toma en cuenta lo importantes que son para
el organismo. El aspecto estético es lo que generalmente predomina,
y son pocos los que saben que representan el 50% de la altura, que
40% de la piel del cuerpo las recubre, que son parte de ellas el
hueso más largo y pesado del esqueleto (el fémur) y que en ellas se
extiende la vena más larga -safena-, que recorre desde el pie hasta
la ingle.
Las extremidades
inferiores no están exentas de sufrir daños o de ser víctimas de
descuidos por parte de la persona a quien pertenecen, por lo que
debemos extremar precauciones para que sean el centro de atención
durante este verano. A continuación algunos consejos que atienden el
lado estético y, paralelamente, la salud.
Várices
Lo primero que debe
preocuparnos es la salud. Ponga mucha atención a las várices,
pequeñas "arañitas" de color azul verdoso que se hacen presentes en
las piernas. Se forman cuando alguna de las venas o válvulas del
sistema circulatorio se debilita o adelgaza, propiciando que la
sangre no fluya como lo hace normalmente y se acumule en ciertas
partes de las extremidades, dando con ello origen a las
desagradables y molestas várices.
Es común la
sensación de piernas cansadas y pesadas, inflamación, dolor y
calambres por la noches, síntomas que se acentúan en las temporadas
de calor elevado, como el verano en algunas regiones. Los médicos
recomiendan, además, refrescar las extremidades ocasionalmente, dar
ligeros masajes de abajo hacia arriba para estimular la circulación,
o bien, mover las piernas frecuentemente de posición si permanece
mucho tiempo de pie o sentada; particularmente, cuide los excesos al
fumar y consumir sal, así como el sobrepeso.
Belleza
en movimiento
Las piernas son
blanco de acumulación de grasa, que además de problemas de
circulación, -en combinación con agua retenida- produce celulitis.
La primera causa de ello es la vida sedentaria, es decir, pasar el
día sentado en el automóvil, trabajo y casa. El ejercicio físico es
entonces lo más indicado, ya que ayuda a quemar calorías, eliminar
el exceso de grasa, dar firmeza a los músculos y estimular la
circulación.
Si usted dispone de
una hora al día le recomendamos practicar natación, dar paseos en
bicicleta o caminar, previo ligero calentamiento. Si se desean
resultados más impactantes, pruebe subir y bajar escaleras, digamos
100 escalones diarios, e incremente paulatinamente la rutina hasta
llegar a 20 sesiones diarias en las que suba 25 escalones cada vez.
Una sugerencia más es brincar la cuerda, como la hacía en la
primaria, ejercicio que beneficiará a muslos, pantorrillas y
glúteos. Puede iniciar con 10 series de un minuto y 30 segundos, con
pausas de recuperación de dos minutos.
Más
ejercicios
Estando sentada,
coloque entre las rodillas una pelota de hule, apriétela con los
muslos en movimientos rítmicos contrayendo al mismo tiempo glúteos y
músculos del estomago.
Recuéstese sobre su
lado derecho con las piernas juntas y estiradas; luego apoye la
palma de la mano izquierda en el piso, justo delante de su cintura,
con el brazo flexionado; contraiga el vientre, relaje sus hombros y
sostenga la cabeza con la mano derecha (el antebrazo del mismo lado
descansa completamente en la superficie). Eleve las piernas
aproximadamente 15 centímetros del piso sin doblar las rodillas,
intentando que sean 120 veces en un minuto; cambie de costado y
repita el ejercicio sobre el lado izquierdo.
Al descansar,
brinde ligeros masajes con movimientos circulares que además
favorecerán su circulación, y al bañarse procure usar agua fría,
pues la caliente afloja los tejidos.