|
El pelo es una
producción de la piel en forma de filamento que se encuentra en casi
toda la superficie del cuerpo y recibe diferentes nombres según su
forma y su localización: cabello, pestaña, vello, etc. El
diccionario de la Real Academia Española define el pelo como un
forúnculo que nace de los poros de la piel. El pelo es una propiedad
exclusiva de los mamíferos. Su función es proteger a la piel de los
agentes externos. La mayor parte de nuestro organismo está cubierto
de folículos pilosos, a excepción de las palmas de las manos y las
plantas de los pies. Su dureza y grosor varían en función de los
cambios hormonales.
El cabello se produce a partir de los folículos pilosos localizados
en la superficie de la piel. Originalmente, se desarrolla en las
primeras etapas de la vida fetal, y se cae en un ciclo regular
durante toda la vida. El ciclo capilar no está sincronizado en los
humanos. Normalmente, el cuero cabelludo tiene una mayoría de
cabellos en la fase de crecimiento, y una minoría en las fases de
transición y de reposo del ciclo. La fase de crecimiento de los
folículos pilosos del cuero cabelludo tiene una duración mayor que
la de las otras fases, y esta duración está relacionada con la
longitud final del cabello.
El pelo sufre influencias de todo el organismo: en particular
hormonales, estrés, fatiga...
Estas influencias actúan a nivel de "la fábrica del cabello", la
papila dérmica, situada en la raíz del cabello. Esta papila es rica
en células; sobretodo, contiene numerosos vasos capilares, y cuyo
número y actividad son esenciales.
El deseo de muchos hombres de combatir la caída del cabello les ha
empujado a probar todas las soluciones posibles (e imposibles), lo
que ha preparado el terreno para todo tipo de charlatanería. Pero
entre la resignación absoluta ("de todas formas, no hay nada que
hacer"); y las promesas engañosas de cada nueva loción "milagro" que
sale al mercado, se encuentran posiciones razonables en el
tratamiento de la caída del cabello.
|
Folículo piloso durante la fase activa de crecimiento* |
Breve reseña histórica
El pelo
desarrolla una importante función en todas las relaciones humanas.
También forma parte de los acontecimientos que se desarrollan en el
tiempo y se puede considerar el termómetro de modas y épocas.
El pelo ha tenido diferentes significados a lo largo de la Historia.
En ocasiones ha sido indicador de estatus social, profesión,
religión o virilidad. Desde el famoso caso de fortaleza de Sansón
que perdió su potencia cuando Dalila le cortó el pelo, este
particular simbolismo existente en torno al pelo ha creado una larga
lista de curiosidades, leyendas y dichos populares arraigados en la
cultura popular.
Los egipcios fueron la primera civilización que dedicaron especial
atención al pelo. En esta época el pelo era una necesidad para toda
la población, que se enorgullecía con los elaborados peinados y
postizos. Todos los grupos sociales llevaban peluca, quizá con el
objetivo de protegerse del sol o para sustituir el pelo natural que
afeitaban para eliminar parásitos. Ya para los egipcios la calvicie
era un dilema. De hecho, al descubrir la tumba de la madre del rey
Chita se pudo comprobar que en año 4.000 a.C. ya habían intentado
desarrollar un tratamiento para solucionar la caída del cabello.
EL
PELO EN CIFRAS
Número: 100.000 a 150.000.
Densidad: 300 a 400 por cm2.
Diámetro: 40 a 100 micras (milésimas de milímetros).
Longitud: 50 a 100 cm máximo.
Velocidad de crecimiento: 1 cm por mes.
Duración de crecimiento: 3 años de media.
Caída normal: 50 a 100 por día. |
 |
Estructrura del pelo, composición
química
El cabello es un
material increíble que, aunque está biológicamente muerto, tiene
vida propia. Para entenderlo, hay que conocer su compleja
estructura. El pelo se aloja en una depresión de la piel llamada
folículo piloso, y se divide en dos partes: raíz y tallo.
· Raíz: En la raíz se produce una gran actividad metabólica y
mitótica. La raíz termina en un bulbo en cuyo hueco central se
alberga la papila dérmica que es la que alimenta el pelo. Cuando la
circulación sanguínea es activa el crecimiento del pelo es rápido,
siendo lento en el caso contrario.
· Tallo: Es la parte principal del cabello y está formado por
tres partes concéntricas: cutícula, córtex y médula. El diámetro del
tallo es de 70 a 100 micras, y la carga de ruptura del cabello es de
aproximadamente de 40 a 60 gramos.
· Cutícula: Ocupa el 9% de la superficie total del cabello y
es una capa protectora resistente a las fuerzas de orden físico y
químico que podrían dañar con rapidez las fibras del cabello al
emerger de la piel. Su integridad proporciona brillo al cabello y
facilidad de deslizamiento cuando se cepilla.
· Córtex: Constituye la capa media del tallo piloso, ocupa
un 70% de la superficie total del cabello, y es el responsable de
las propiedades mecánicas del cabello.
· Médula: Representa el 21% de la superficie del cabello. Se
encuentra ubicada en la parte central y está compuesta por células
córneas redondeadas, sin núcleo y poco pigmentadas.
El cabello está compuesto por las siguientes sustancias químicas:
28% de proteínas, 2% de lípidos y 70% de agua. La proteína más
abundante es la queratina que supone entre el 85 y el 90 por ciento
del peso total del cabello. La queratina es una proteína compuesta
por cadenas polipeptídicas muy ricas en cisteína. Sus principales
elementos son: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre. En
menor cantidad contiene: calcio, cobre, cadmio, mercurio, zinc,
plomo, hierro, arsénico, silicio, magnésio, uranio, vanadio, sodio y
potasio.
Su cíclo de vida
El crecimiento
del cabello humano supone una actividad constante: los cabellos se
encuentran en distintas fases de crecimiento y descanso, ya que cada
pelo tiene su propio ciclo independiente de los que le rodean. Cada
día crecen nuevos pelos en la cabeza mientras otros caen, de acuerdo
con un ciclo que se renueva ininterrumpidamente.
Cada
ciclo está formado por diferentes fases: crecimiento, regresión y
descanso. Durante un ciclo capilar normal, el cabello crece,
descansa y cae, con el fin de dejar sitio a un nuevo cabello. Se
considera normal la pérdida diaria de entre 50 y 100 cabellos como
media; una caída superior podría suponer una perturbación en el
ciclo.
La duración del ciclo capilar varía en función de la edad y de la
región del cuerpo, así como la longitud y el grosor del
cabello/vello respectivo.
Los folículos pueden encontrarse en fase de crecimiento o "anágeno";
en fase de transición o "catágeno"; o en fase de reposo o "telógeno".
En los humanos, el ciclo de crecimiento no está sincronizado, por lo
que todos los días se caen algunos cabellos y otros comienzan a
crecer.
Fase de crecimiento o anágeno
El anágeno es la fase de crecimiento del folículo piloso.
Aproximadamente el 80% del cabello en el cuero cabelludo está en
esta fase en cualquier momento. Estos folículos son metabólicamente
muy activos y, como resultado, muy sensibles a los cambios
nutricionales y a los daños químicos: por ejemplo, durante la
quimioterapia para el tratamiento del cáncer, muchos pacientes
pierden la mayor parte del cabello.

|
Crecimiento
del folículo piloso |
|